Los distintos perfiles de jefes tóxicos en el trabajo

jefas toxicas

¿Quién no se ha encontrado alguna vez con un responsable que desprende negatividad y mal rollo por los poros? Hay muchos perfiles de jefes tóxicos y seguro que alguno de los siguientes te suena 😉

Perfiles de jefes tóxicos:

  • El superior desconfiado: puede ser hombre o mujer (el género no entiende de toxicidad) pero casi todas las personas lo hemos sufrido alguna vez.

Se trata de esa persona con autoridad que dice delegar en ti unas responsabilidades pero que realmente no está delegando nada porque todo lo decide ella. A pesar de tener unas funciones determinadas tienes que estar constantemente validando cada tarea que realizas y buscando su aprobación para seguir adelante. Hacer algo por ti misma puede ser una perdida de tiempo que deseche a la basura en un segundo o que critique al mínimo instante.

Es un superior con tanta seguridad en si mismo que no confía en nadie más y que por tanto consigue generar inseguridad de forma constante en ti y en el equipo. ¿Te suena? Lo que salga bien será siempre mérito suyo pero lo que salga mal, amiga, ¡culpa tuya! Además, te hará dudar en todo momento de si estás haciendo un buen trabajo ¿Nuestro consejo? No aguantes esas situaciones, ¡huye de estas personas o le harán mucho daño a tu autoestima!

jefes tóxicos
  • El superior dictador: suena un poco heavy sí, pero es que es así, es esa persona que te manda cien tareas por días, te exige mucho, te humilla en público si es necesario y no guarda ni unas palabras de reconocimiento o agradecimiento. Después de todo es tu trabajo ¿no? Como diría esta clase de personas “para algo te pago”. A este tipo de personas tienes que ponerle límites desde el principio o se aprovechará de ti hasta que no te queden energías ni ganas. No merece la pena perder la motivación y las ganas de hacerlo bien por alguien así.
  • El jefe buen rollito: es el que parece que es tu amigo, bueno, que es amigo de todos. Siempre una sonrisa, “esto lo vemos juntos”, “no te preocupes que lo sacamos” pero que en realidad no hace nada y a quien le toca currar amiga, sí es a ti. Esta persona no te va a enseñar nada además de sus dientes, no aprenderás y por supuesto carece totalmente de la capacidad más valorada, el liderazgo. No nos mola no.
  • El workaholic: esta clase de jefes vive por y para su trabajo. Cuando llegar a la oficina ya está. A veces no sabes si irte porque él o ella sigue en su mesa de trabajo. Te llama a cualquier hora y en cualquier momento. No respeta tus vacaciones ni tus tiempos, al fin y al cabo, se piensan que todos somos workaholic. Ya lo sabes, será como sea, pero tú tienes tu vida así que fuera de tu horario laboral, ¡nada de responder! Si no, lo seguirá haciendo.
  • El obsesivo: hay personas que se obsesionan con algo y jefes que claro, lo hacen también. Algunos con un proyecto otros por ejemplo con las cifras, solo ven números y solo quieren números ¡en todas partes! Es aburridísimo trabajar con personas obsesivas y más si esa obsesión a ti no te interesa para nada pues tendrás que dedicar más tiempo a su obsesión que a realizar tu trabajo de forma correcta y eficaz.
  • El que se escaquea: ser jefe tiene muchos beneficios, pero conlleva responsabilidades y viene acompañado de muchas tareas y reuniones que probablemente no apetezcan tanto, pero es lo que toca. Un buen jefe apoya al equipo en las tareas que le gustan más y en las que le gustan menos, pero seamos sinceros, hay mucho jefe tóxico suelto y se va a escaquear para que seas tú quien, de la cara con proveedores, para que seas tú quien vaya a las reuniones, quien hable con los clientes… Al final te estarás transformando en la mensajera de tu jefe/a que solo te quiere para que comuniques lo que ella no tiene el valor o las ganas de decirles.

¿Has tenido algún jefe o jefa así?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: