DÉJATE VER ¡SEGURA Y RADIANTE!

DÉJATE VER ¡SEGURA Y RADIANTE!

Antes de empezar te proponemos un juego: acuérdate de algún momento donde hayas tenido la oportunidad de ser valiente, segura de ti misma y estar llena de energía. Algunos ejemplos serían, aprobar un examen muy difícil, realizar una entrevista de trabajo con éxito, conseguir poner límites a una persona abusiva, enamorarte y ser correspondida…  

¿Ya tienes tu momento de valentía? 

Bien. En esta ocasión adoptaste automáticamente un lenguaje corporal adecuado y de seguridad, por tanto, no te vamos a enseñar algo que ya dominas. Lo que vamos a hacer es ayudarte a tener libre acceso a esta seguridad interior.

CUATRO FORMAS DE DEMOSTRAR AUTOCONFIANZA

  • Posición erguida: lo más probable es que en esa situación tu postura corporal no fuese encorvada. Estarías con la espalda recta, con los hombros hacia atrás y sacando pecho. Esta postura transmite un mensaje de seguridad en el que expresas tu dignidad como mujer demostrando que te tomas en serio y qué conoces perfectamente tu valor. 
  • Mirada: “los ojos son el espejo del alma” y tu alma no es temerosa, más bien al revés, está llena de vida y de energía. Por tanto, mirar a los ojos de tu interlocutor transmite confianza y que das importancia a la presencia de la otra persona, así como a la conversación que estáis manteniendo. 
  • Movimiento: quizás este es el más difícil de conseguir por la creencia que la mayoría tenemos de “no quiero robarle tiempo a los demás” y por el mensajito continuo que tenemos en la cabeza de “date prisa”. Sin embargo, los movimientos lentos y los discursos pausados con un tono de voz firme pero agradable comunican autoconfianza. Deja que tu interlocutor tenga el tiempo suficiente para verte y apreciar tu presencia. Te recomendamos practicar esto yendo a una tienda, mirar con tranquilidad lo que venden, probarte una o dos cosas y marcharte sin comprar nada.  
  • Sonrisa: esta es nuestra preferida. Cuando sonreímos los demás confían más en nosotros, damos la impresión de ser más agradables y de que tenemos buena voluntad. Las personas que sonríen no necesitan esconderse detrás de una máscara para ser aceptados. Transmiten sentirse bien en su piel, y por tanto, se atreven a ser ellos mismos. 

***BONUS: Que el recuerdo de la sensación que tuviste en tu momento de valentía se convierta en una foto interna que tengas siempre a mano en cualquier situación difícil para sacar a relucir tu lenguaje de autoconfianza. 

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